Cómo organizar un baño pequeño sin hacer agujeros

Cómo organizar un baño pequeño sin hacer agujeros

Un baño pequeño no tiene por qué estar desordenado. El problema casi nunca es la falta de metros: es que todo lo que usamos a diario acaba apoyado en el mismo medio metro de encimera. Y si vives de alquiler, o simplemente no quieres llenar los azulejos de agujeros, la sensación es que no puedes hacer nada.

Sí puedes. Estas son cinco cosas que funcionan y que no requieren taladro.

1. Sube todo lo que puedas a la pared

La regla es sencilla: lo que está en el suelo o en la encimera estorba, y lo que está en la pared no. El gel, el champú y la esponja pueden vivir perfectamente colgados.

Los adhesivos de hoy aguantan varios kilos, pero solo si la pared es la adecuada. Pegan bien sobre azulejo, cristal, mármol y metal. No pegan sobre pared pintada, papel pintado ni yeso: ahí acaban cayéndose, por muy bueno que sea el adhesivo.

Antes de pegar nada, limpia la zona con alcohol y déjala secar. Es el paso que todo el mundo se salta y el que marca la diferencia entre que aguante años o se caiga en una semana.

2. Saca la báscula del suelo

La báscula es el objeto más molesto de un baño pequeño: ocupa sitio, se llena de pelusa por debajo y hay que moverla cada vez que se friega. Colgada de canto en la pared desaparece del paso y sigue estando a mano.

Nuestro soporte de pared para la báscula es un par de piezas que se pegan y sujetan la báscula de canto. Cuesta menos de 15 € y recuperas medio metro cuadrado de suelo.

3. Dos ganchos bien puestos valen más que un mueble

El albornoz, la toalla de manos y el secador se pueden colgar. No hace falta un mueble: hacen falta dos ganchos en el sitio correcto.

El sitio correcto suele ser detrás de la puerta o en el lateral del mueble del lavabo, no en la pared frente al espejo, que es donde los pone todo el mundo y donde más estorban. Si eliges ganchos de acero inoxidable te olvidas del óxido, que en un baño con humedad es cuestión de meses.

4. El jabón de pastilla necesita escurrir

Si has vuelto a la pastilla de jabón para no comprar plástico, ya sabrás lo que pasa: se queda blanda, se deshace a la mitad de rápido y deja un cerco en la encimera.

La solución no es una jabonera bonita, es una jabonera con canal de drenaje. El agua se va sola y la pastilla se seca entre usos. Una jabonera de silicona con drenaje cuesta menos de 10 € y hace que la pastilla te dure casi el doble.

5. Ordena por frecuencia, no por tipo

Este es el consejo que menos se oye y el que más cambia las cosas. La mayoría ordenamos por categorías: todo lo del pelo junto, todo lo de la cara junto. Pero un baño se usa por rutinas, no por categorías.

Prueba a colocar las cosas según cuántas veces las tocas:

  • A diario: a la altura de la mano, sin abrir nada. Cepillo, pasta, jabón, crema.
  • Una o dos veces por semana: dentro del mueble, primera balda.
  • De vez en cuando: arriba o al fondo. Repuestos, botiquín, la maquinilla que usas dos veces al año.

Si algo lleva seis meses sin tocarse y no es un medicamento ni un repuesto, probablemente no tenga que estar en el baño.

Por dónde empezar

No lo hagas todo de golpe. Saca la báscula del suelo y pon dos ganchos detrás de la puerta. Son veinte minutos y el cambio se nota al día siguiente, cuando te duchas y no tienes que apartar nada con el pie.

El resto ya vendrá solo.

¿Tienes un baño imposible?

Cuéntanoslo aquí abajo en los comentarios: cómo es, qué es lo que más te estorba y de qué están hechas tus paredes. Te decimos qué haríamos nosotros, sin compromiso y aunque no compres nada.

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