Cómo montar el rincón del perro o del gato en casa

Cómo montar el rincón del perro o del gato en casa

El rincón del perro o del gato suele ser el sitio más desordenado de la casa, y casi siempre por las mismas tres razones: los cuencos se mueven, el suelo acaba mojado y el saco de pienso no tiene dónde ir.

Se arregla con poco.

Empieza por la cama, que es lo que fija el rincón

Mientras el animal no tenga un sitio suyo para dormir, dormirá donde le apetezca y el rincón no existirá. La cama es lo que marca el territorio: si está puesta, el resto de las cosas se colocan solas alrededor.

Nuestra cama redonda de felpa viene en tres tamaños. Mide a tu perro tumbado y estirado antes de elegir: es el error más común y el motivo número uno de devolución.

Los cuencos no deberían moverse

Un perro que empuja el cuenco mientras come acaba comiendo por medio pasillo. Y no es manía suya: si el cuenco resbala, lo persigue.

Hay dos formas de arreglarlo. La primera es una base que agarre: una alfombrilla con base de goma sujeta los cuencos y además recoge el agua que cae, que es la otra mitad del problema.

La segunda es levantarlos. Un comedero elevado pone la comida a la altura del pecho del animal, y eso tiene una ventaja que mucha gente no conoce: el perro no tiene que bajar y estirar el cuello en cada bocado. Para perros medianos y grandes, y para animales mayores con las articulaciones tocadas, se nota.

Un apunte honesto: sobre el comedero elevado y los problemas digestivos hay estudios que apuntan en direcciones distintas, así que no te vamos a vender que previene nada. Lo que sí es seguro es que el animal come más cómodo y que se derrama menos.

El pienso, cerrado y con ruedas

El saco abierto con una pinza es el sistema que usa casi todo el mundo y es el peor de todos. El pienso pierde grasa y aroma al contacto con el aire, y el animal lo nota: por eso hay perros que dejan de comer con ganas a mitad de saco.

Un contenedor hermético mantiene el pienso como el primer día y, de paso, lo deja fuera del alcance de insectos y de un perro espabilado. Las ruedas parecen un detalle tonto hasta que tienes que mover 15 kilos para fregar debajo.

Para elegir el tamaño: 20 litros valen para un saco de 7-8 kg, 30 litros para uno de 12 kg y 40 litros para los sacos grandes de 15-20 kg.

Si come demasiado rápido

Un perro que se traga la comida en treinta segundos ni la mastica ni la disfruta, y traga aire por el camino.

Una estera de lamer obliga a comer despacio: se extiende la comida blanda por los surcos y el animal tiene que trabajarla con la lengua. Además de ralentizar la comida, lamer es una actividad que calma. Muchos dueños la usan justo antes de quedarse solos en casa, o durante el baño y el corte de uñas.

El pelo: donde de verdad se ensucia la casa

La mitad del desorden que achacamos al rincón del animal es simplemente pelo repartido por el sofá y la ropa. Se soluciona antes de que llegue al suelo, cepillando.

Un quitapelos con base autolimpiable recoge el pelo del sofá y de la ropa sin rodillos de usar y tirar. Y si el animal es de pelo largo, una recortadora silenciosa para los retoques de patas, cara y bajos te ahorra la mitad de las visitas a la peluquería. Después del baño, el secador con cepillo integrado seca y desenreda a la vez, que es lo que evita que el pelo mojado acabe por toda la casa.

Las garrapatas: mejor tener la herramienta antes

Si sales al campo con tu perro, tarde o temprano aparece una garrapata. Y el momento de buscar cómo quitarla no es cuando ya la tienes delante.

Lo que no hay que hacer: quemarla, echarle aceite, alcohol o vaselina, ni tirar con los dedos. Todo eso hace que la garrapata regurgite dentro del animal, que es justo lo que transmite las enfermedades.

Lo que sí funciona es un gancho extractor: se engancha por la base, se gira y sale entera, cabeza incluida, sin apretar el cuerpo. Vienen en varios tamaños porque una garrapata recién enganchada y una llena no tienen nada que ver.

Después, desinfecta la zona y vigílala unos días. Si el animal tiene fiebre, cojera o decaimiento en las semanas siguientes, al veterinario.

Monta el rincón entero de una vez

La clave no es comprar cosas sueltas, es que el rincón funcione como una unidad: cama, comida, agua, pienso y las cuatro cosas que usas con el animal, todo en el mismo metro cuadrado y fácil de limpiar.

Cuando está así, se limpia en un minuto. Cuando está repartido por la casa, no se limpia nunca. Puedes ver todo lo que tenemos para ellos en la sección de Mascotas.

¿Cómo tienes montado el rincón de tu animal?

Cuéntanoslo en los comentarios: qué animal es, cuánto pesa y qué es lo que peor llevas de su rincón. Si tienes dudas sobre el tamaño de algo, pregúntanos y te lo decimos.

Enséñanos cómo te ha quedado

¿Has puesto en práctica alguna de estas ideas en tu casa? Mándanos la foto a hola@nidorahogar.com y la publicamos en este artículo, con tu nombre si quieres. No hace falta que salga perfecto: cuanto más real, más ayuda al que está dudando.

Y si el producto es de NIDORA, súbela también en las reseñas de su ficha: ahí la ve justo quien se lo está pensando.

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