Fregar es de las pocas tareas de casa que no ha cambiado en cincuenta años: cubo, fregona de tiras y a retorcer. Y sin embargo es la que peor hacemos casi todos. No por vagos, sino porque el método es malo.
El problema no eres tú, es el cubo
Con un cubo normal pasa esto: metes la fregona, la escurres, friegas un trozo, y vuelves a meter la fregona sucia en la misma agua con la que vas a fregar el resto. A la tercera pasada ya no estás limpiando: estás repartiendo la suciedad del primer trozo por toda la casa.
Esa es la razón de que el suelo quede pegajoso o con cerco aunque hayas echado producto de sobra. No es el producto. Es que el agua lleva media casa dentro.
Qué hacen distinto los cubos de doble zona
Los cubos modernos vienen partidos en dos: una zona para mojar y otra, con rejilla, para escurrir. Arrastras la mopa por la rejilla, el agua sucia cae por un lado y no vuelve a mezclarse con la limpia.
Dos ventajas que se notan el primer día:
- No tocas el agua sucia. Ni con las manos ni con la mopa que va a volver al suelo.
- Escurres sin retorcer. Ese gesto de exprimir la fregona es el que machaca muñecas y hombros.
El truco de las dos pasadas
Esto no cuesta dinero y cambia el resultado más que cualquier aparato:
- Primera pasada, mojada, para despegar la suciedad.
- Segunda pasada, casi seca, escurriendo bien la mopa, para recoger el agua sucia que has dejado.
Casi todo el mundo hace solo la primera y deja el suelo secándose solo. Al evaporarse, el agua se va y la suciedad que llevaba dentro se queda. De ahí el cerco.
Por qué una mopa triangular llega donde la fregona no
La fregona redonda de tiras tiene un problema geométrico: un círculo no entra en una esquina. Por eso los rincones, los rodapiés y el hueco detrás de la puerta acaban siendo una franja que nadie friega nunca.
Un cabezal triangular y giratorio sí entra, y además gira 360º, así que pasa por debajo del sofá y de la cama sin que tengas que mover nada ni ponerte de rodillas.
Cuánto producto echar (menos del que crees)
El exceso de detergente es la segunda causa del suelo pegajoso. La espuma que no se recoge se queda en el suelo y atrapa polvo, así que el suelo se ensucia antes de lo normal.
Con un tapón para un cubo de 7 litros sobra. Y si el suelo ya está pegajoso de veces anteriores, friega dos o tres veces solo con agua caliente, sin producto: se va.
La mopa hay que lavarla, y a máquina
Una mopa de microfibra guarda dentro toda la suciedad que ha recogido. Si la dejas secar sucia, la próxima vez estás fregando con eso.
- A máquina, en frío o templado, después de cada dos o tres usos.
- Sin suavizante. El suavizante tapona la microfibra y deja de absorber: es lo que la mata.
- Al aire, sin secadora.
Por eso conviene tener más de una: mientras una se lava, otra está puesta. Una mopa de microfibra bien cuidada aguanta cientos de usos.
El orden correcto, que casi nadie sigue
Barre o aspira siempre antes de fregar. Si hay pelo, migas o arena, la mopa los arrastra y hace churretes. Y friega desde el fondo hacia la puerta, para no acabar pisando lo recién fregado.
En casas con perro o gato hay un paso más: pasa un cepillo o un rodillo por las alfombras antes, porque el pelo que sueltan acaba en el suelo en cuanto abres una ventana.
En resumen
Separa el agua limpia de la sucia, escurre sin tocar, echa menos producto del que crees, da la segunda pasada casi seca y lava la mopa sin suavizante. Con eso el suelo queda sin cerco y la espalda lo agradece.
En NIDORA tenemos la fregona triangular de 360º autoescurrible para el día a día, la mopa plana con cubo de doble zona para la limpieza a fondo, y los recambios de mopa en packs de 2, 4 o 6, que es lo que de verdad hace que siga limpiando igual dentro de un año. Todo en la sección de Limpieza.
Enséñanos cómo te ha quedado
¿Has puesto en práctica alguna de estas ideas en tu casa? Mándanos la foto a hola@nidorahogar.com y la publicamos en este artículo, con tu nombre si quieres. No hace falta que salga perfecto: cuanto más real, más ayuda al que está dudando.
Y si el producto es de NIDORA, súbela también en las reseñas de su ficha: ahí la ve justo quien se lo está pensando.
0 comentarios